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| Lucas Licht y su gesto a la hinchada Pincharrata |
Para ser más claros, se pueden describir diversos ejemplos y situaciones en que los protagonistas equivocan el camino y se dejan llevar por la vorágine del momento.
Licht en el clásico platense
Unos de los casos más recientes se vivió en el segundo clásico de la serie de la Copa Sudamericana entre Estudiantes y Gimnasia, luego de ver la tarjeta roja, Lucas Licht se retiró haciendo gestos de “miedosos” a la hinchada del pincha (era la única que podía acceder a este partido). El revuelo fue tal que el jugador recibió una denuncia por incitación a la violencia de parte de un abogado, hincha de Estudiantes, que ese día estaba en una de las plateas del estadio.
Otros hechos
En el último cruce entre River y Belgrano jugado en el Monumental de Nuñez, también tuvo lo suyo. La historia marca que el “Pirata Cordobés” es tal vez el máximo verdugo en la vida futbolística del “Millonario”. Olave, arquero del club visitante, no tuvo la mejor idea que responder a los insultos de la hinchada local con gestos alusivos al descenso causado por el plantel que él conformaba. El tema no pasó a mayores, seguramente por la exhibición futbolística que esa noche La Banda le dio al conjunto Celeste.
“La con…de tu madre, Rojo!”, dijo en pleno partido Carlos Luna (ex jugador de Racing) en el que Independiente recibía a Tigre , que luego agregó: “¡Cuidado, put… que vos descendiste, cag..!”. Esto lo detectó una cámara ubicada detrás de uno de los arcos ubicados por la gente de prensa de la web de “Infiernorojo.com”. Esas palabras del “Chino” dirigida a los hinchas del rojo tampoco provocó gran ira por el resultado favorable a favor del equipo local.
Violencia internacional
Estos hechos no son propios de la Argentina. En Abril de este año en Chile ocurrió un hecho violento por parte de Jason Silva, jugador de Colo Colo. Luego de derrotar en el clásico a la U. de Chile, el jugador se excedió en el festejo y pateó una bandera de su rival que había sido arrojada desde la tribuna provocando la ira de la hinchada.
En pleno vestuario se acercaron efectivos policiales y se lo llevaron demorado. Pasó la noche en la comisaría bajo los cargos de “flagrancia e incitación a la violencia”.
La violencia debe parar. Todos deben colaborar para eso, el problema radica en que si los máximos protagonistas no pueden tener el control de sus actos, difícilmente se pueda frenar la propagación hacia las tribunas.
Por Martín Capri

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